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Diagrama Causa y Efecto (Ischikawa)

Escrito por redmundialdeprofesores 24-03-2010 en General. Comentarios (1)

Cuando se ha identificado el problema a estudiar,es necesario buscar las causas que producen la situación anormal. Cualquierproblema por complejo que sea, es producido por factores que pueden contribuiren una mayor o menor proporción. Estos factores pueden estar relacionados entresí y con el efecto que se estudia. El Diagrama de Causa y Efecto es uninstrumento eficaz para el análisis de las diferentes causas que ocasionan elproblema. Su ventaja consiste en el poder visualizar las diferentes cadenasCausa y Efecto, que pueden estar presentes en un problema, facilitando losestudios posteriores de evaluación del grado de aporte de cada una de estascausas.

Cuando se estudian problemas de fallos en equipos,estas pueden ser atribuidos a múltiples factores. Cada uno de ellos puedecontribuir positiva o negativamente al resultado. Sin embargo, algún de estosfactores pueden contribuir en mayor proporción, siendo necesario recoger lamayor cantidad de causas para comprobar el grado de aporte de cada uno eidentificar los que afectan en mayor proporción. Para resolver esta clase deproblemas, es necesario disponer de un mecanismo que permita observar latotalidad de relaciones causa-efecto.

Un Diagrama de Causa y Efecto facilita recoger lasnumerosas opiniones expresadas por el equipo sobre las posibles causas quegeneran el problema Se trata de una técnica que estimula la participación eincrementa el conocimiento de los participantes sobre el proceso que seestudia.

Construcción del diagrama de Causa y Efecto.

Esta técnica fue desarrollada por el Doctor KaoruIshikawa en 1953 cuando se encontraba trabajando con un grupo de ingenieros dela firma Kawasaki Steel Works. El resumen del trabajo lo presentó en un primerdiagrama, al que le dio el nombre de Diagrama de Causa y Efecto. Su aplicaciónse incrementó y Ilegó a ser muy popular a través de la revista Gemba To QC(Control de Calidad para Supervisores) publicada por la Unión de Científicos eIngenieros Japoneses (JUSE). Debido a su forma se le conoce como el diagrama deEspina de Pescado. El reconocido experto en calidad Dr. J.M. Juran publicó ensu conocido Manual de Control de Calidad esta técnica, dándole el nombre deDiagrama de Ishikawa.

El Diagrama de Causa y Efecto es un gráfico con lasiguiente información:

  • El problema que se pretende diagnosticar
  • Las causas que posiblemente producen la situación que se estudia.
  • Un eje horizontal conocido como espina central o línea principal.
  • El tema central que se estudia se ubica en uno de los extremos del eje horizontal. Este tema se sugiere encerrase con un rectángulo. Es frecuente que este rectángulo se dibuje en el extremo derecho de la espina central.
  • Líneas o flechas inclinadas que llegan al eje principal. Estas representan los grupos de causas primarias en que se clasifican las posibles causas del problema en estudio.
  • A las flechas inclinadas o de causas primarias llegan otras de menor tamaño que representan las causas que afectan a cada una de las causas primarias. Estas se conocen como causas secundarias.
  • El Diagrama de Causa y Efecto debe llevar información complementaria que lo identifique. La información que se registra con mayor frecuencia es la siguiente: título, fecha de realización, área de la empresa, integrantes del equipo de estudio, etc.

 

 

Estructura de un diagrama de Causa y Efecto.

 

Buena parte del éxito en la solución de un problemaestá en la correcta elaboración del Diagrama de Causa y Efecto. Cuando unequipo trabaja en el diagnóstico de un problema y se encuentra en la fase debúsqueda de las causas, seguramente ya cuenta con un Diagrama de Pareto. Estediagrama ha sido construido por el equipo para identificar las diferentescaracterísticas prioritarias que se van a considerar en el estudio decausa-efecto. Este es el punto de partida en la construcción del diagrama deCausa y Efecto.

Para una correcta construcción del Diagrama deCausa y Efecto se recomienda seguir un proceso ordenado, con la participacióndel mayor número de personas involucradas en el tema de estudio.

 

 

El Doctor Kaoru Ishikawa sugiere la siguienteclasificación para las causas primarias. Esta clasificación es la másampliamente difundida y se emplea preferiblemente para analizar problemas deprocesos y averías de equipos; pero pueden existir otras alternativas paraclasificar las causas principales, dependiendo de las características delproblema que se estudia.

 

Causas debidas a la materia prima

 

Se tienen en cuenta las causas que generan elproblema desde el punto de vista de las materias primas empleadas para laelaboración de un producto. Por ejemplo: causas debidas a la variación delcontenido mineral, pH, tipo de materia prima, proveedor, empaque, transporteetc. Estos factores causales pueden hacer que se presente con mayor severidaduna falla en un equipo.

 

Causas debidas a los equipos

 

En esta clase de causas se agrupan aquellasrelacionadas con el proceso de transformación de las materias primas como lasmáquinas y herramientas empleadas, efecto de las acciones de mantenimiento,obsolescencia de los equipos, cantidad de herramientas, distribución física deestos, problemas de operación, eficiencia, etc.

 

Causas debidas al método

 

Se registran en esta espina las causas relacionadascon la forma de operar el equipo y el método de trabajo. Son numerosas lasaverías producidas por estrelladas de los equipos, deficiente operación y faltade respeto de los estándares de capacidades máximas.

 

Causas debidas al factor humano

 

En este grupo se incluyen los factores que puedengenerar el problema desde el punto de vista del factor humano. Por ejemplo,falta de experiencia del personal, salario, grado de entrenamiento,creatividad, motivación, pericia, habilidad, estado de ánimo, etc.

Debido a que no en todos los problemas se puedenaplicar las anteriores clases, se sugiere buscar otras alternativas paraidentificar los grupos de causas principales. De la experiencia se ha vistofrecuentemente la necesidad de adicionar las siguientes causas primarias:

 

Causas debidas al entorno.

 

Se incluyen en este grupo aquellas causas quepueden venir de factores externos como contaminación, temperatura del medioambiente, altura de la ciudad, humedad, ambiente laboral, etc.

 

Causas debidas a las mediciones y metrología.

 

Frecuentemente en los procesos industriales losproblemas de los sistemas de medición pueden ocasionar pérdidas importantes enla eficiencia de una planta. Es recomendable crear un nuevo grupo de causasprimarias para poder recoger las causas relacionadas con este campo de latécnica. Por ejemplo: descalibraciones en equipos, fallas en instrumentos demedida, errores en lecturas, deficiencias en los sistemas de comunicación delos sensores, fallas en los circuitos amplificadores, etc.

El animador de la reunión es el encargado deregistrar las ideas aportadas por los participantes. Es importante que elequipo defina la espina primaria en que se debe registrar la idea aportada. Sise presenta discusión, es necesario llegar a un acuerdo sobre donde registrarla idea. En situaciones en las que es difícil llegar a un acuerdo y paramejorar la comprensión del problema, se pueden registrar una misma idea en dosespinas principales. Sin embargo, se debe dejar esta posibilidad solamente paracasos extremos.

 

Interpretación del Diagrama de Causa y Efecto.

 

En este paso se debe leer y obtener lasconclusiones de la información recogida. Para una correcta utilización esnecesario asignar el grado de importancia a cada factor y marcar los factoresde particular importancia que tienen un gran efecto sobre el problema. Estepaso es fundamental dentro de la metodología de la calidad, ya que se trata deun verdadero diagnóstico del problema o tema en estudio. Para identificar lascausas más importantes se pueden emplear los siguientes métodos:

 

Diagnóstico con información cualitativa

 

Cuando se dispone en un Diagrama de Causa y Efectonumerosa información cualitativa, opiniones o frases, es el caso de causasrelacionadas con la motivación del personal, falta de capacitación, sentido depertenencia y otras causas difícilmente cuantificables, es necesario procesaresta información a través de técnicas especiales como el Diagrama de Afinidad yDiagrama de Relaciones. Esta clase de técnicas facilitan el proceso informaciónverbal y su priorización en base a la búsqueda de relaciones Causa y Efecto. Serecomienda consultar estas técnicas en un manual especializado.

 

Diagnóstico cuantitativo

 

Cuando el Diagrama de Causa y Efecto contienecausas que son cuantificables y para las cuales podemos tener facilidad derecolección de datos, se recomienda realizar una evaluación del grado decontribución de cada una de las posibles causas al efecto. Esta clase deestudios se realizan empleando procedimientos estadísticos simples como el Diagramade Dispersión y empleando el Papel Binomial como complemento.

Estas técnicas permiten evaluar en una forma fácilel grado en de contribución de cada causa al efecto. Con cada uno de los gradosde contribución obtenidos a través del Papel Binomial y expresados enporcentaje (%), se podrá construir un Diagrama de Pareto e identificar la causaque más aporta al problema.

 

Cuidados a tener con el diagnóstico a través del diagramade Causa y Efecto

 

Para el estudio de los problemas de averías deequipos, el análisis de factores o de calidad sin haber realizado un estudioprofundo del equipo, sus mecanismos, estructura y funciones, puede conducir asoluciones superficiales. Frecuentemente la construcción del Diagrama Causa yEfecto se realiza a través de la tormenta de ideas, sin tener la posibilidad devalidar y verificar a través de la inspección, si un determinado factoraportado por una persona del grupo de estudio contribuye o está presente en elproblema que se estudia. De esta forma, los diagramas se hacen complejos, connumerosos factores y la priorización e identificación de estos factores esdifícil debido a las relaciones complejas que existen entre estos factores.

 

Una práctica deficiente y frecuente en los estudiosde averías empleando el diagrama Causa y Efecto (C-E) consiste en que ciertosintegrantes del equipo de estudio, forzan conclusiones relacionadas con elfactor humano como las causas más importantes de la avería. Una vez construidoel diagrama C-E el equipo llega a conclusiones como " los factorescausales de la pérdida está en un alto porcentaje relacionados con la falta deformación de personal, experiencia, desmotivación, presión de los superiores,etc." No se quiere decir que estos temas no sean vitales; pero anteproblemas técnicos de equipamiento, debido a la falta de información y al nopoder priorizar los factores con datos, se especula y finalmente se evade elproblema central, que en conclusión es un problema técnico.

 

Otra situación anormal y que hay que evitar en eluso del Diagrama C-E durante el análisis de las causas, consiste en la omisiónde factores causales, debido a que no se realiza una observación directa de laforma como se relacionan las variables. La falta de evaluación del problema insitu no permite reducir los problemas en forma dramática; simplemente seeliminan parcialmente algunos de los factores causales.

 

Consideramos que esta metodología es lossuficientemente útil y brinda beneficios importantes, especialmente paramejorar el conocimiento del personal, ya que facilita un medio para el diálogosobre los problemas de la planta. El empleo del diagrama C-E ayuda a preparar alos equipos para abordar metodologías complementarias, que requieren un mayorgrado de disciplina y experiencia de trabajo en equipo. El enfoque de calidadse puede emplear como un primer paso en la mejora de problemas esporádicos, quetambién hay que eliminarlos; una vez alcanzadas estas mejoras y como parte delproceso de mejora continua, se podrá continuar el trabajo de eliminación defactores causales empleando la metodología sugerida por el TPM.

Conociendo a Napoleón y Hitler paralelo Historico

Escrito por redmundialdeprofesores 23-03-2010 en General. Comentarios (0)

Las conversaciones de todas las noches de los enemigos de Alemania vienen sustentándose desde el 22 de junio de 1941 con la comparación entre Hitler y Napoleón. El uno –dicen–, se estrellará exactamente como se estrelló el otro. El primer punto de apoyo para esta comparación lo constituye una fecha. También Napoleón –dicen–, irrumpió el 22 de junio en Rusia, y a los cuatro meses había fracasado. En primer lugar, la coincidencia de la fecha no es verdad. Napoleón empezó la marcha el 24 de junio de 1812. supongamos, sin embargo, para satisfacción de todos los astrólogos, que la fecha napoleónica coincida con el principio del avance alemán y entonces esta coincidencia, pero esta sola, bien entendido, sería la única que justificaría la comparación. En realidad se diferencian ambas empresas empezando ya por el planteamiento. Pero los interlocutores no saben siquiera, por qué fracasó Napoleón el año 1812 en Rusia. Para venir en ayuda de los corrillos de discutientes, «Signal» va a explicar los hechos. El lector podrá decir entonces con todo conocimiento de causa, qué sentido tienen las palabras que Winston Churchill pronunció al principio de las o operaciones alemanas contra la Unión Soviética, dando así pie para la comparación Hitler-Napoleón. «Napoleón desapareció, de ahí mi confianza...»

Napoleón –dicen–, fracasó en Rusia en 1812 por la extensión del espacio y por el frío ruso. Esta afirmación se ha convertido en un dogma, pero no es clara. Un gran espacio no es, por lo pronto, peligro ninguno. Al contrario. Un gran espacio puede llegar a ser incluso una ventaja. De ello hablaremos todavía. El espacio es únicamente un peligro para el estratega, si éste no sabe aprovecharlo o si no tiene suficientes medios auxiliares para dominarlo. Este fue el caso de Napoleón. Fracasó, ante todo, por las dificultades del aprovisionamiento.

Para él, que era el maestro de los preparativos de guerra, fue esto particularmente trágico. De su campaña de Polonia en 1807 había conservado el recuerdo de cuán difícil es alimentar a un gran ejército en un país deficientemente administrado. Cuando Napoleón preparó la campaña de 1812, dispuso, en primer lugar, por consiguiente, una gran base de aprovisionamiento en el Vístula y otra en el Niemen. La indigencia de sus tropas se produjo, precisamente, porque las provisiones de estos depósitos no llegaron a los soldados. Napoleón dijo antes de empezar las operaciones: «El resultado de mi movimiento reunirá 400.000 hombres en un solo punto. Y del país no es de esperar nada, hay que llevarlo todo consigo.»

Sabía pues, muy bien lo que hacía, cuando ordenó que la tropa llevase consigo al emprender la marcha raciones para 24 días. El que la tropa sufriera pronto escasez de víveres se debió a una circunstancia que él había tenido por secundaria.

El caballo y la sueña en avena...

Para poder llevar consigo suficientes provisiones hizo construir unos carros muy grandes. Pero estos carros tenían que ir tan cargados, que luego no quedaba sitio para llevar la avena para los caballos. Precisamente a causa de esta circunstancia tuvo que aplazar Napoleón el principio de las operaciones hasta el mes de junio, porque en este tiempo había forraje verde de calidad y en cantidad suficiente. Pero lo que no se había calculado, fue lo que resultó fatal: los caballos no soportaban el forraje verde. Debido a la rapidez del avance se daba casi siempre el forraje mojado a los caballos, y así fue que empezaron a declararse cólicos, de resultas de los cuales los caballos morían en masa. Con ello se paralizó el avance, ya que cada uno de los hombres no podía llevar, además de su equipo, más que la ración para cuatro días en la mochila. Las otras veinte raciones, de las veinticuatro previstas, tenía que llevarlas el tren.

Cuando empezó la mortandad de los caballos, los soldados se quedaron, naturalmente, cerca de los carros. Es más, el mismo jefe de las fuerzas tenía que mantenerlos cerca de los vehículos a fin de que no se dispersaran por el país para saquear o desertar.

Después de la pérdida de los caballos no podían ponerse en movimiento los pesados carros construidos expresamente para el transporte de las provisiones y de las municiones, y hubo que sustituirlos por los ligeros carros del país. Con ello se había trastornado, empero, toda la disposición de marcha, porque ya no se podían transportar las cantidades necesarias de víveres, y ninguna de las unidades del ejército llegó a prestar el rendimiento de marcha exigido de 20 Km por día. Sólo durante los cuatro primeros días, en los que los soldados podían alimentarse con las provisiones que llevaban en la mochila, pudo llevarse a cabo este rendimiento de marcha, que condujo hasta Vilna incluso hasta fines de dicho mes esperando el abastecimiento de víveres.

El  ejercito  y la  lucha

A principios de agosto el ejército había perdido ya 150.000 hombres a causa de enfermedades y deserciones. Napoleón avanzó hasta Vitebsk y desde allí hasta Smolensko. Cuando salió de Smolensko hacia Moscú su ejército apenas si contaba todavía con 150.000 hombres. Pero el ejército no quería luchar, y éste fue el segundo motivo que hizo fracasar a Napoleón.

Antes de empezar la campaña, Napoleón había reunido a sus generales en Danzig. Napoleón preso de sombríos pensamientos dijo: «Sé muy bien, caballeros, que ya no tienen ustedes ganas de luchar más.» En efecto, los mariscales estaban tan cansados como los granaderos. Napoleón había obsequiado a sus generales con ducados y reinos, y estos generales sentían más deseos de gozar sus bienes que de seguir oyendo el ruido y oliendo a pólvora de los campos de batalla.

Además, los generales de Napoleón ya no eran en este tiempo más que de segunda categoría. Las pocas excepciones eran Murat, Davout, Ney y Jomini. Pero tampoco estos cuatro relevantes hombres tenían ya confianza alguna en la empresa rusa. Estaban cansados como Murat o disgustados como Jomini, que consideraba insuficiente la seguridad de las comunicaciones con la retaguardia.

Napoleón mismo estaba enfermo y hubiera rehuido gustosamente la aventura rusa, por poco que el Zar le hubiera ofrecido la mínima posibilidad de hacer la paz. Napoleón sufría entonces de icrericia, a consecuencia de su dolencia del hígado, y había perdido su antiguo brío. Se pasaba las noches delante de su tienda, bebía vino caliente para mantenerse despierto y maldecía la estrategia:

  El  arte  de la Guerra

Una voz interior le había dicho que tenía que proyectar su campaña cuando menos tres años, pero las circunstancias, el hambre y la mortandad de los animales y de los hombres, le habían obligado a obrar rápidamente. Al principio quería invernar en Smolensko y hacer ir hallá al teatro de París. Pero, porque no podía sostener tres años de campaña en Rusia, quería encontrar rápidamente una gran batalla y no la encontró. Por una gran batalla entendía Napoleón una batalla de aniquilamiento. «Sólo una buena batalla puede asegurar la paz», decía. Pero el adversario lo rehuía a él y rehuía esta batalla, y éste fue el tercer motivo por el que fracasó. El zar Alejandro, el adversario de Napoleón, no pensaba en absoluto en una batalla y se burlaba de napoleón con sus retaguardias de cosacos. Cada vez que el Corso creía haber encontrado al enemigo en masa, no era más que una retaguardia de cosacos que se perdía en el horizonte. El Emperador mismo emprendía, solo, paseos de reconocimiento a caballo, que, muchas veces, lo alejaban hasta seis horas de sus tropas. Todo era en vano. Sólo poco antes de Moscú presentó Alejandro batalla y aun ésta la presentó únicamente llevado por los deseos de su pueblo. Alejandro quería salir al encuentro de la opinión de que no quería defender la ciudad santa de Moscú. En la posteridad ha arraigado el convencimiento de que Alejandro con su táctica de eludir una batalla decisiva, obró respondiendo a profundas razones estratégicas, que había recurrido conscientemente a la táctica del agotamiento y que con ello había convertido al espacio en su aliado. La realidad debe haber sido algo menos contundente. Las fuerzas combatientes de Alejandro no eran más que de 189.000 hombres. Napoleón era considerado todavía como el maestro de las batallas de aniquilamiento. Su aureola de invencibilidad no había desaparecido todavía, a pesar de los descalabros sufridos en España. Además, avanzaba con un ejército de cuyas pérdidas todavía no sabían nada en Moscú, y era de suponer que fuera cuando menos el doble de fuerte que el ruso. En estas circunstancias se da gustosamente rienda suelta al temor, se evita todo el tiempo, que se puede en una batalla, o, cuando menos, se retarda un pàr de días.

Porque Alejandro había convocado al pueblo ruso para una «guerra santa» contra Napoleón, que tenía que decidirse, finalmente, a una batalla ante las puertas de la ciudad santa de Moscú. Napoleón venció en esta batalla, pero esta victoria fue una victoria «ordinaria», una victoria de los soldados, no una victoria estratégica. En el campo de batalla quedaron 30.000 franceses y 60.000 rusos, pero apenas si se hicieron prisioneros y el botín fue nulo. La mayor parte de los muertos no los perdieron los rusos, por lo demás, en el campo de batalla, sino debido al fuego de artillería, al que estuvieron sometidos durante su retirada.

La  Jauría  de Lobos al Acecho

Napoleón se sentía viejo y gastado cuando entró en Moscú. «En el campo de batalla se envejece pronto», esta frase del Emperador es de los tiempos de su campaña de Rusia. La ciudad estaba desierta cuando el resto del ejército de Napoleón saludó alborozado las cúpulas doradas de la ciudad de los zares. Al día siguiente se declaró el primer incendio, y luego se cumplió la fatalidad que el general Jomini había predicho. Se retardó la retirada, mal organizada, porque el Emperador quería esperar todavía un día el ofrecimiento de paz que no llegó. El ejército ruso esperaba al Norte de Moscú la retirada del Corso para caer, como lobos hambrientos, sobre los restos del Ejército imperial, debilitados, hambrientos y medio muertos de frío. El Emperador huyó finalmente en un trineo, y de su orgulloso ejército sólo hubo muy pocos soldados que volvieran a la patria.

Este es el cuadro fidedigno –¿qué es lo que puede compararse de este cuadro, con el que se está ofreciendo al mundo desde el 22 de junio de 1941?

La fecha no permite establecer ningún paralelo, porque Adolf Hitler no tuvo que esperar el forraje verde para sus caballos. Marchó el 22 de junio, porque quería aprovechar la ventaja de la sorpresa. Además, marchó en un orden completamente distinto del de Napoleón. El emperador francés avanzó con una sola columna de ejército, flanqueada por otras dos columnas secundarias. Adolf Hitler atacó en un ancho frente que llegaba desde el Océano Glacial Ártico hasta el Mar Negro. Napoleón tuvo que buscar al enemigo durante meses enteros hasta que éste le presentó batalla en Borodino, cerca de Moscú y ésta fue una batalla de frente corriente. Adolf Hitler empezó con un ataque de frente, y en los ocho primeros días logró ya convertir esta batalla de frente en distintas batallas de copo.

Los  Piro maníacos  en Acción

El zar Alejandro no tenía en la frontera de su reino más que una retaguardia de cosacos, que no quería comprometerse en ningún combate serio con las fuerzas napoleónicas. Stalin, en cambio, había concentrado en la frontera alemana fuerzas muy poderosas, que desde el primer día de la campaña, entraron en combate y que en las primeras seis semanas fueron casi aniquiladas.

La comparación, pletórica de esperanza, no se ajusta, pues, desde el primer día de la campaña, a la verdad, y al cabo de seis semanas no hay más que un solo hecho, todavía, que pueda justificar la comparación. Cada ciudad y cada pueblo que conquistan los alemanes está ardiendo, y la población civil de estas ciudades es abandonada a menudo, por los soviets, hambrienta y privada de sus míseras viviendas. ¿Por qué –se lamentan los ingleses– no ha seguido Stalin el proceder de su antecesor, del Zar Alejandro, más que en este solo punto? ¿Por qué no ha dejado que se adentraran los alemanes en el ancho espacio, lo mismo que hizo entonces el Zar con las tropas de Napoleón?

El que así habla demuestra que no conoce el bolchevismo ni por el forro. Stalin hizo avanzar a sus tropas hasta la frontera germanorrusa, no para que fueran derrotadas por Adolf Hitler, sino porque él quería derrotar a los ejércitos alemanes. La esencia de bolchevismo es agresiva. Desde hace veinte años sueña y habla el bolchevismo de extender la revolución mundial. La conquista de Europa no es más que la primera gran etapa. En esta idea ha sido educada la juventud soviética e instruido el soldado soviético. Stalin quería derrotar y aplastar a Alemania. Este era el sentido de su despliegue de fuerzas, y tenía que ser así, porque la ideología bolchevique no puede negarse a sí misma. Esta ideología es agresiva, y si no lo fuera es no había tampoco ningún bolchevismo más o lo negro no es negro, o los ríos correrían aguas arriba. Stalin estaba en la frontera alemana, porque tenía que estar allí. Sólo los tontos podían, pues, suponer que se repetiría aquí otra vez el juego de 1812. pero en el Támesis se seguía creyendo en el gran milagro.

La  gran Esperanza  

Fieles a estas palabras de Schiller se obstinan los corrillo alrededor de las chimeneas británicas y americanas en la comparación de Hitler con Napoleón, y dicen: «el espacio ruso vencerá, al fin, a los alemanes. Cada día irán atrayéndoles más a ese espacio, y en él se estrellarán.»

Pero no hace falta que atraigan a los alemanes. Ellos mismo se cuidan ya de avanzar en ese espacio. La diferencia entre este avance y el de Npoleón es que los alemanes no se adentran en un espacio vacío. Esta vez el espacio está lleno de los ejércitos que Napoleón buscó en vano en aquella fecha. En estos ejércitos clavan sus cuñas los alemanes, las cuñas de acero se doblan detrás de los ejércitos soviéticos formando bolsas, y todo lo que se encuentra en esas bolsas ha de rendirse o es aniquilado. Los alemanes dan una batalla aniquiladora tras otra y no tienen miedo del espacio. Al contrario, el espacio es su aliado. Los alemanes utilizan el espacio como arma contra los ejércitos soviéticos.

Espacio y  tiempo  se pasa a los alemanes

Los astrólogos y estrategas «de café», que tanto cariño sienten por la comparación entre Hitler y Napoleón, han hecho la cuenta sin contar con una cosa, y es que los alemanes lucharon ya una vez en el Este, durante la guerra mundial, y salieron victoriosos. El principio de su victoria fue la batalla aniquiladora de Tannenberg. Esta batalla no decidió, ciertamente el desenlace de aquella guerra, pero enseñó a los alemanes algo valiosísimo, a saber: el convencimiento de que las grandes batallas aniquiladoras no pueden ganarse en ningún sitio mejor que en un gran espacio. Las grandes superficies, ligeramente onduladas, son las premisas ideales para las operaciones de una batalla aniquiladora. El general «Espacio» se ha pasado, pues, a los alemanes, y les ayuda en su estrategia de aniquilamiento.

¿Es que el espacio no puede volverse a pesar de todo contra los alemanes? ¿Es que cuanto más se alejen los alemanes de su suelo patrio, no tienen forzosamente que acercarse más al peligro del desastre que sufrió Napoleón? ¿No será el general «Espacio» un aliado inseguro, por no decir pérfido, que sólo espera el momento de poder saltar al cuello de los alemanes? No.

El  segundo  ejercito a  la  lucha

La organización del Ejército alemán no puede compararse a ninguna de las antiguas organizaciones de ningún ejército. De esto han podido ya convencerse los adversarios de Alemania en las otras campañas victoriosas.

A veces casi directamente con las fuerzas combatientes, casi siempre pisándolas los talones, marcha todavía otro ejército, compuesto de trabajadores y mandado por ingenieros. Este ejército en el que están reunidos la Organización Todt, el Servicio del Trabajo del Reich, la Organización para manutención de los Servicios Públicos y tropas técnicas, y en el que se encuentran toda clase de obreros especialistas, es inconcebiblemente grande. Cada kilómetro de este espacio conquistado es reconocido inmediatamente por este segundo ejército de trabajadores, por lo que respecta a las posibilidades del aprovisionamiento y repuesto, y arreglado para el envío de refuerzos y provisiones. En los tres primeros meses de guerra contra los soviets, este ejército, a parte de todo lo demás que ha hecho, ha soltado y vuelto a fijar con tornillos 15.000 kilómetros de vía férrea rusa para ponerla al ancho de vía de los ferrocarriles alemanes. Este ejército no vuelve a poner en servicio únicamente ferrocarriles y construye carreteras, sino que tiende también puentes sobre todos los ríos y hace terraplenes en todos los terrenos pantanosos. El ejército de trabajadores mantiene a las tropas combatientes en constante comunicación con aprovisionamientos y con la patria.

Pero ¿no cesará algún día este aprovisionamiento? Hasta ahora no ha cesado todavía, y no parece que tenga trazas de cesar. Pero ¿no hará el invierno lo que entonces hizo con los ejércitos de napoleón?

Los alemanes han invernado ya una vez, durante la guerra mundial, tres años seguidos en Rusia, y no se helaron. Y ahora, en estos momentos en que estamos escribiendo estas líneas, ruedan ya por las carreteras alemanas de aprovisionamiento en el Este infinidad de camiones, trenes de todas clases y ferrocarriles hacia los lugares de aprovisionamiento de las fuerzas combatientes en la unión Soviética. Estos trenes de transporte están cargados hasta los techos con todo lo que puedan necesitar las tropas para establecer sus cuarteles de invierno en caso de que no existan ya hace mucho tiempo. Pero antes de levantar su cuartel de invierno el soldado alemán hace el balance.

Y en los cuatro primeros meses de guerra contra el bolchevismo le ha roto el soldado alemán la columna vertebral a la mayor potencia militar del mundo. Y en el curso de esta empresa aniquiladora, no ha salvado únicamente gigantescos espacios, sino que incluso los ha utilizado. Esta afirmación se demuestra con la índole de las operaciones alemanas. No ha sido el bolchevique el que ha atraído al soldado alemán, sino el soldado alemán el que ha buscado al bolchevique, en el transcurso de la lucha, allí donde podía batirlo con mayor seguridad. Los alemanes han jugado con el espacio, por consiguiente, del modo que han querido, y lo han utilizado únicamente como instrumento de exterminio. Sus operaciones constituyen la prueba de que en ningún momento les han importado los éxitos de prestigio. Nunca han conquistado ciudades ni fortalezas únicamente por adquirir con su posesión una ventaja moral. Esta clase de estrategia que renuncia a fáciles éxitos de prestigio, no solo ha ahorrado muchas vidas de soldados alemanes, y también muchas de parte del adversario, sino que, ante todo, permite darse cuenta de lo que quieren los alemanes. Estos no quieren otra cosa que destruir el poderío del bolchevismo, y esta finalidad la alcanzan aniquilando los ejércitos soviéticos. Para el logro de esta finalidad alemana, la posesión de ciudades y fortalezas no es importante más que cuando éstas son posiciones militares llave de verdadera importancia. Todo lo demás es indiferente. Adol Hitler quiere aniquilar al ejército soviético, y ya en las primeras semanas lo tocó en la médula.

Napoleón no logró este aniquilamiento y hubo de contentarse, por consiguiente, con el éxito de prestigio de Moscú, con la peculiaridad, sin embargo, de que el infranqueable espacio que había entre esta ciudad y su base de aprovisionamiento se convirtió par él en su fatalidad.

Los  generales  de Hitler  y Napoleón

Por lo demás, el Ejército alemán de 1941 no se puede comparar, ni en su estructura fundamental ni en su equipo y armamento, con las abigarradas y cansadas tropas de napoleón del año 1812, como tampoco pueden compararse los generales alemanes con los mariscales y generales napoleónicos.

Napoleón era el hijo de la Revolución francesa, su ejecutor y su vencedor. Para poder ser todo esto hubo de convertirse en un usurpador que no toleraba ninguna otra voluntad ajena. Agrupó a su alrededor hombre valientes, pero no formó escuela y no creó ningún general verdaderamente grande. Tuvo héroes en su ejército, pero ningún táctico sobresaliente. Él mismo era el dios de la estrategia y, por su naturaleza misma, no podía tolerar ningún otro dios a su lado. El único que tenía verdaderamente genio táctico, Jomini, no pasó nunca de cargos de gobernador o de ayudante, y no tuvo nunca un gran puesto de mando. Cómo quiere compararse a estos valientes guerreros y medianos tácticos, que Napoleón había congregado a su alrededor, con los generales alemanes cuyos nombre brillan cada vez de nuevo en los comunicados del Alto Mando de las fuerzas armadas alemanas, como jefes de grandes cuerpos de ejército.

El  fracaso  del genio “La vanidad”

¿Cómo se quiere comparar a Hitler con Napoleón, y, sobre todo, cómo se explica la comparación de Stalin y el zar Alejandro I?

Es cierto que ambos hombres, Hitler y Napoleón, se han encumbrado desde lo desconocido y que los dos han asombrado a su tiempo con una serie de victorias que no eran victorias parciales sino victorias de aniquilamiento. Pero incluso en esta coincidencia aparente radica ya la separación de ambos hombres. Napoleón, el soldado de oficio, arrolló con las columnas de la Revolución los ejércitos extranjeros porque el imperativo de la Revolución era arrollarlo todo. Cuando Napoleón hubo vencido a la Revolución, sustituyó la idea de conquista de la Revolución, por su propia idea de la monarquía universal. Napoleón fracasó a causa de su genio, porque ese genio le impedía ser feliz en el seno de su patria corsa o pretender como individuo al todo de la nación francesa.

Los alemanes no llevan a cabo sus batallas de aniquilamiento, por que lo mande un genio extraño, sino porque no les queda más remedio si es que quieren mantener su existencia nacional como corazón de Europa. En la lucha por esta existencia nacional los conduce el hombre alemán que encargaron de ello, y cuyo encargo ha sido legitimado por el curso de los acontecimientos.

De estos hechos se desprende un claro rayo de luz que incide sobre los dos hombres alumbrando su contraste. Napoleón fue a Rusia por las razones de su egocéntrica personalidad. Luego, cuando se hallaba derrotado en Santa Elena, imaginó una concepción fantástica europea que pretendía quitar posteriormente a sus empresas el odioso carácter del egoísmo. Hitler no ha ido a Rusia únicamente con un encargo alemán, sino con un claro encargo europeo. Este encargo se expresa como sigue:

El  bolchevismo  en acción  

Aparte del encumbramiento que tienen en común Adolfo Hitler y Napoleón, no hay nada que permita comparar a estos dos hombres extraordinarios. Napoleón decía de Francia que ésta era su amada, que se acostaba con él, que la daba todo lo que tenía, la vida y la hacienda. Esta amada hubiera podido ser igualmente Italia o España. Hitler, en cambio, el voluntario de 1914, es imposible imaginárselo en otro país que no sea Alemania. También otros países han encargado su suerte a otros hombres con poderes dictatoriales, pero sería desconocer el sentido de la Historia de los últimos 100 años, de la lucha por la existencia nacional de los pueblos, si se quisiera comparar a uno solo de estos hombres con Napoleón.

Si volvemos ahora a los orígenes del paralelo entre Hitler y Napoleón, ya no nos queda más que una frase de Winston Churchill en la Cámara de los Comunes. Él mismo no las tenía todas consigo con respecto a esta problemática comparación entre Hitler y Napoleón, y por eso dijo que había que recordar que con el ejército de Napoleón iba el año 1812 la libertad, mientras que el imperio de Hitler rige la bota militar prusiana.

 La  bota militar

Prescindiendo de que ha sido Inglaterra la que durante veinte años ha hecho la guerra contra el «espíritu de la libertad» de Napoleón, sólo puede aludirse con la «bota militar prusiana» al hecho de que Adolf Hitler haya vencido aniquiladoramente a los enemigos de Alemania.

Todo el que conoce la Historia sabe muy bien que el concepto de «bota militar» nació en la época de Napoleón, y que se refería a la irresistible fuerza con la que éste, con su genio militar, sustituyó las guerras de maniobra por las guerras de aniquilamiento absoluto. Respecto a este embozado paralelo hay que entrar todavía en detalles, ya que éste es el que conduce al verdadero tema.

Es cierto que los alemanes bajo Adolf Hitler han ido venciendo a uno tras otro de sus enemigos, incluso a la Unión Soviética, con victorias aniquiladoras. La tendencia a esta clase de victorias no responde, sin embargo, al carácter prusiano. Prusia (Alemania) ha hecho muchas menos guerras que otras naciones. Pero, desde que Napoleón le puso la bota militar en la nuca, se sacudió esta bota, batió primeramente a Napoleón con arreglo a su propia receta del aniquilamiento, y, como nación ambiciosa, tuvo luego que reconocer que en las contiendas bélicas con otros países no le han servido de nada las victorias parciales.

La idea estratégica de la batalla aniquiladora ha nacido en Alemania de la sangre y las cenizas de las derrotas. Del mismo modo que la derrota prusiana de 1806 condujo a la idea de aniquilamiento de Napoleón, ha conducido la derrota alemana de la guerra mundial a la idea de las batallas de aniquilamiento de hoy. La misión histórica de Adolf Hitler se comprenderá mejor si los adversarios de Alemania tienen presente que Adolf Hitler ha sido un combatiente de la guerra mundial. Decir más de parte alemana acerca del rol de este hombre sería inmodesto. Tampoco está bien, como sucede a veces en estos últimos tiempos en las conversaciones que se tienen alrededor de la chimenea, en el extrajero, hablar de la superioridad de una ideología sobre la otra. Las ideologías no son máquinas de coser ni automóviles. No hay ningún pueblo que pueda elegirse una ideología a su voluntad. Las ideologías son en los pueblos la consecuencia de su destino.

La  gran aniquilación

Alemania ha aniquilado a los ejércitos enemigos que se le han opuesto, pero este aniquilamiento lo ha llevado a cabo en el espíritu de la reconciliación de los pueblos, es decir, que ha «aniquilado» de tal modo que el enemigo de hoy puede ser el amigo de mañana. Desde septiembre de 1939, Alemania ha hecho más de 6 millones y medio de prisioneros. Si Alemania hubiera querido poner verdaderamente la bota militar en la nuca de los otros pueblos no hubiera necesitado hacer un número tan enorme de prisioneros. Hubiera podido hacer correr más sangre. De 1914 a 1918 hizo Alemania 2 millones y medio de prisioneros, de ellos 1,4 millones de rusos. En los últimos cuatro meses ha hecho Alemania más de 3,5 millones de prisioneros soviéticos, en la campaña de los Balcanes hizo 592.000, en Francia 1.900.000 y 694.000 en Polonia.

Antes hemos dicho que la comparación entre Hitler y Napoleón no podría hacerse, si no se hubiera comparado también a Stalin con el zar Alejandro I. ¿Qué hay de ello? ¿Cree alguien verdaderamente en serio que el Zar, tan temeroso de Dios, que en la guerra con Napoleón no tenía otra preocupación que la de preservar su ejército, puede compararse con Stalin? Si los alemanes tuvieran verdaderamente la intención de tratar a los pueblos con la bota militar, no se encontrarían seguramente 3,5 millones de prisioneros soviéticos en manos de los alemanes. Y estos prisioneros tienen incluso de qué comer, mientras que los amigos de la comparación entre Napoleón y Hitler hace 4 meses que habían profetizado ya que los alemanes se morirían de hambre y de frío si llevaban a cabo el intento de meterse con el espacio ruso.

Entretanto tienen los alemanes este espacio. Y lo han conquistado y utilizado únicamente para poder llevar a cabo su idea de la destrucción del bolchevismo. Los amigos del paralelo han de resignarse fatalmente ante el hecho de que este espacio, en el que los alemanes -según habían profetizado-, se estrellarían seguramente, está constituido hoy de un modo muy distinto que antes.

En 1812 no había en este espacio más que campesinos, cosacos cantantes y unas cuantas minas. Hoy este espacio está saturado de importantes distritos industriales. Los dos tercios de toda la industria siderúrgica y de guerra de los soviets, se encuentran en el «espacio mortal» para los alemanes.

Las preocupaciones de este espacio ya no son preocupaciones alemanas. Las preocupaciones las tienen ahora los «contertulios de la chimenea». Ahora han de buscar otros temas para consolarse, y ya lo hacen, según lo ha anunciado Lindley-Frazer el 21 de octubre por la radio inglesa. «En el sur de la Unión Soviética» -dijo-, «hay artistas en el lanzamiento de cuchillos, y los partidarios se entienden por las noches por medio de gritos de pájaro.»

Los gritos de los abandonados y los cuchillos que vuelan por encima del campo de batalla, que el vencedor inatacable ha dejado a su espalda son el símbolo trágico de la gran derrota.

Ronald  Ramírez Olano

REVOLUCION INFORMATICA

Escrito por redmundialdeprofesores 15-02-2010 en General. Comentarios (0)

La primera computadora electrónica digital, ENIAC,fue construida en 1946, en la Universidad de Pennsylvania. Pesaba 30 toneladas,llenaba un espacio equivalente a un garaje para dos automóviles, y contenía18,000 bulbos, que tendían a fallar uno cada siete minutos. Su costo: un millónde dólares (a precios de 1946).

Hoy, la misma cantidad de poder de cómputo seencuentra contenido en un pequeño circuito integrado de silicio, omicroprocesador. Actualmente, casi cualquier computadora personal, costando alrededorde 100 dólares, es capaz de sobrepasar por mucho el desempeño de la ENIAC. Estoresulta sorprendente, ya que si otras industrias, como por ejemplo laautomotriz o aeronáutica, se hubieran desarrollado en forma similar a laindustria de la computación, un Rolls-Royce costaría 2.75 dólares y recorrería3 millones de millas con un galón de gasolina. Y un Boeing 767 costaría sólo500 dólares y podría dar la vuelta al mundo en 20 minutos con 5 galones decombustible.

Esta dramática reducción en los costos de poder decómputo ha coincidido con la conversión de señales analógicas a señalesdigitales en la industria de las telecomunicaciones. Básicamente, las señalesdigitales siguen la misma técnica de ``flujo de números'', usada encomputación. El resultado ha sido una convergencia de innovaciones tecnológicasen electrónica, computación y telecomunicaciones, llamada por algunoscientíficos la ``Revolución Informática''. Esta revolución no se encuentrarestringida únicamente al mundo de la ciencia y tecnología, sino que traeconsigo sorprendentes cambios en la forma en que vivimos y trabajamos, y quizá,hasta cómo pensamos.

Informática es, en el sentido más estricto, lanueva ciencia de recolectar, almacenar, procesar y transmitir información. Esposible considerar su impacto social por la cantidad de personas involucradasdirecta o indirectamente en tales actividades. Sin embargo, aún cuando elnúmero de personas que se encuentran directamente empleadas en actividadesinformáticas es relativamente pequeño respecto al total de la fuerza detrabajo, si consideramos actividades que indirectamente dependen de lainformática, como las actividades bancarias y de seguros, de los gobiernoscentrales y locales, así como educación y entrenamiento, es claro que un buenporcentaje de la fuerza de trabajo gira alrededor de la informática. Y dado quetodos utilizamos información en algún momento, eventualmente no habrá nadie queno sea afectado por la Revolución Informática, ya que finalmente, informaciónes el flujo vital de las sociedades industriales modernas.

La informática ha entrado en todo los niveles de lavida cotidiana. En el hogar, microprocesadores están ya controlandovideograbadoras, hornos de microondas, y hasta lavadoras. Las computadoraspersonales no sólo se utilizan para entretenimiento: cada vez es mayor elnúmero de personas, especialmente profesionales, que están utilizandocomputadoras personales para trabajar desde casa, en ocasiones hasta en formapermanente. En la escuela, las computadoras han llegado al salón de clase,donde una nueva generación de jóvenes crece sabiendo más sobre computadoras quela generación de sus padres, y en ocasiones, más que sus maestros. Lacomputadora personal ha entrado en la oficina, donde la informática estáreemplazando el papeleo y mejorando la productividad, el servicio al cliente, ypara algunos, la satisfacción en el trabajo. Bancos, negocios y serviciosfinancieros se están transformando mediante la informática, debido a que eldinero, a fin de cuentas, es meramente información. Ningún tipo de serviciocomercial o público ha permanecido libre de la nueva tecnología informática. Enlas fábricas, las computadoras se han involucrado cada vez más en el proceso demanufactura. Los nuevos sistemas CAD/CAM, utilizando robots, han hecho unarealidad factible a la fábrica sin trabajadores.

A partir de la invención del primer microprocesadoren 1971, y la producción en masa de computadoras personales hasta inicios delos ochenta, podemos considerar que el desarrollo en tecnología informática seha realizado en forma sobresaliente debido a cuatro razones fundamentales:

  • Primero, el software ha ganado en importancia al hardware. La explosión actual de la industria del software no solo ha creado millonarios, sino que además está manteniendo el ritmo del propio cambio generado por la Revolución Informática.
  • Segundo, el extraordinario desarrollo de la computadora personal desde su introducción al mercado por IBM ha permitido la entrada de poder de cómputo barato en el hogar, oficinas, escuelas y fábricas. Era de esperarse, por lo tanto, que la computadora personal se convirtiera en la piedra angular sobre la cual se desarrolla la Revolución Informática.
  • Tercero, el desarrollo e investigación de una generación de nuevas computadoras, las ``supercomputadoras'', apoyadas en nuevos elementos de microelectrónica, ha hecho que corporaciones y gobiernos hayan realizado fuertes inversiones en el desarrollo de estos sistemas.
  • Cuarto, la creciente expansión de los sistemas globales de telecomunicación ha hecho posible la creación de la ``Word Wilde Web'' (WWW), en forma de redes digitales de computadoras, así como el desarrollo de nuevos y baratos dispositivos de comunicación alrededor de ella. Por sí misma, la WWW, junto con las comunicaciones satelitales, la televisión por cable, y la telefonía celular, están revolucionando la forma en que recibimos entretenimiento y noticias, cómo trabajamos, compramos y realizamos transacciones financieras. La WWW está transformando la forma en que se llevan a cabo transacciones comerciales, como por ejemplo, reservaciones en hoteles y teatros. En algunos países, la WWW se utiliza para la adquirió remota de artículos en supermercados.

Aun así, el camino de la innovación tecnológica noha sido completamente llano. Algunas innovaciones han sido lentamentedesarrolladas, o han tardado para alcanzar una aceptación generalizada, o lohan hecho de forma diferente a la esperada. El caso del Digital Video Disk(DVD) es un ejemplo de una innovación que ha tardado en realizarse y llevarseal mercado. La "oficina totalmente automatizada" es un ejemplo delsegundo caso, y parece estar mucho más lejos de su realización que nunca.Respecto a invenciones parecen haber ido mucho más lejos que lo esperado,tenemos el popular caso de la computadora personal, la cual fue inicialmentedesarrollada como un pasatiempo, y actualmente tiene un poder comercial a nivelmundial mucho mayor que lo que sus creadores podían haber imaginado.

Por ahora, es difícil estimar el impacto de la nuevatecnología informática sobre las oportunidades futuras de trabajo, debido a queaún no sabemos cómo va a proceder el cambio. Ciertamente, es difícil prevercómo se van a generar nuevas oportunidades de empleo para reemplazar laspérdidas en las industrias de manufactura tradicionales. Si la tecnologíainformática ha de servir como elemento de cambio a las economías de paísesindustrializados para generar nuevo crecimiento, entonces debe enfocarse en lacreación de nuevas fuentes de trabajo, y en un número razonable de empleos.Actualmente, se tiene conocimiento de la situación en algunos lugares detrabajo, en los que la tecnología informática ofrece oportunidades deenriquecer empleos y desarrollar nuevas formas de organización laboral,transformando las relaciones laborales tradicionales. La situación que emergees variada: va desde la situación en que la pérdida de habilidades y control,que indudablemente ha ocurrido en algunos sectores, provoca el temor de que eltrabajador del futuro se vea degradado frente a la computadora, en lugar deapoyado por ella, hasta el otro extremo, en el que la satisfacción en eltrabajo se ha mejorado claramente mediante el uso de la computadora. Ladiferencia entre ambos extremos depende en mucho de la forma en que la introducciónde la tecnología se realice, así como de los cambios y sus respuestas a unaserie de problemas especialmente políticos. Aún cuando formalmente la industriaparece haber optado por no tomar parte, el futuro del empleo parece ser todavíauna cuestión relativa a la introducción de tecnología.

Del mismo modo, nuevas formas de crimen mediantecomputadoras surgen y necesita ser entendidas y analizadas, y más recursosdedicados a su detección. El crecimiento de las bases de datos e informaciónestá creando un temor generalizado de pérdida de privacidad, haciendo patentela necesidad cada vez mayor de leyes para una adecuada protección de datos einformación. Esto podría restringir el uso de información personal por parte delas compañías de tarjetas de crédito, telefónicas, de correo, de ventas, yhasta organizaciones políticas.

A nivel global, es necesario considerar y analizarel impacto social y económico de la tecnología informática sobre los países delTercer Mundo, como una posible vía para disminuir las diferencias Norte-Sur.Por un lado, algunos expertos opinan que, basadas en el desarrollo detecnología informática, las naciones menos desarrolladas tiene una oportunidadde aventajar a los países más industrializados. Sin embargo, otros expertos proponencontrariamente que la tecnología informática contribuirá más probablemente asolo incrementar la obsolescencia de las industrias, servicios y estrategias dedesarrollo del Tercer Mundo.

No cabe duda que la sociedad sobreviva estoscambios, pero no es claro que clase de sociedad emergerá de ellos. El debatesobre el futuro de la sociedad industrial se ha vuelto en cierta forma estéril,etiquetándola como sociedad ``post-industrial'', ``de la información'', y hasta``tecnocrática'', con poca o nula consideración acerca de un significado real ovalor analítico. Pero ciertamente, nos dirigimos a algún lado, y la forma de lasociedad del futuro es aún, hasta cierto punto, negociable. Al final, todostenemos el derecho de debatir y conformar el tipo de sociedad en la quequeremos vivir.